El abuso sigue y los artesanos ¿que culpa tienen?

La secretaria de Gobierno Capitalina afirmó que sus trabajadores cometieron acciones ilegales en el desalojo: la actual administración privilegia el diálogo sobre la violencia.

A través de las redes sociales exhiben a presuntos funcionarios de la Ciudad de México por medio de videos, recogiendo con violencia artesanías que tenían un grupo de indígenas en el zócalo. Cuatro jóvenes que llevaban chaleco color verde y en la parte posterior decía “Gobierno de la Ciudad de México”, tomaron las artesanías que se exhiben sobre mantas en el piso, sin importar si se rompían, después de hacerlo se echaron a correr. Policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) hicieron un cordón de seguridad para obstruir el paso a los artesanos hacia la plaza de la Constitución y permitieron que se dieran estos actos de abuso a la gente.

La realidad del gobierno que tenemos hoy es muy compleja, la realidad de un gobierno mal hecho y abusivo, donde pretenden cuidar y ver por el país y hacen todo lo contrario. Hablando de los funcionarios que están para respetar el Estado de derecho de leyes, se comportan como delincuentes, clasistas y sin moral.

Claramente sabemos que la elaboración de artesanías es uno de los oficios más antiguos de la humanidad. En donde los objetos artesanales tienen una utilidad, una tradición y una belleza. La mayor parte de las artesanías son herencia cultural de los pueblos indígenas y por ello forman parte importante de la identidad histórica, siendo los artesanos que mantienen viva esa historia y la escriben a diario en cada pieza que elaboran. En la mayoría de los casos que conocemos, familias completas viven directamente de este trabajo generando además empleo a muchas otras personas que surten de materias primas a los talleres artesanales o a los comerciantes que venden artesanías.
En los programas de apoyo social se incluye precisamente al Fondo Nacional para las Artesanías (Fonart). Es decir se ve al Fonart como una pieza importante para resolver la pobreza, cuando debería verse como un programa que permita detonar un proyecto de desarrollo que se transforme en un modelo de industria de empresa, de comercialización y de financiamiento.

La situación de guerra que vive México en la actualidad ha hecho que la gente ya no visite los lugares donde tradicionalmente se han producido las artesanías, por lo que los artesanos han tenido que salir de sus lugares de origen a venderlos. El problema de los artesanos como ellos llegan a decirlo “A veces un presidente quiere y otro presidente no quiere” a veces unas autoridades quieren y a veces otras autoridades no quieren” y crece la desesperación y necesidad. Debemos aprovechar ese potencial con que cuenta cada una de las regiones del país, aprovechar que podemos exportar nuestra riqueza, pensando que la situación de inseguridad que vive el país no va a ser permanente. ¿Pero cómo hacerlo crecer si te quitan esa oportunidad? Si no ayudan a generar condiciones de empleo, tampoco afecten la forma lícita ( mejor que robar) en la que ellos se ganan la vida con ese trabajo.

¿En qué mundo estamos parados? cuando el abuso en la autoridad la vivimos a diario. Cuando está mal visto vender en la calle hablándose de “artesanos” pero no preveer por la ciudadanía en trabajos y progresos. El ganarse dinero para mantener una familia o poder comer ese dia.

La dignidad y el respeto de los derechos humanos no tendrían que estar peleados con el negocio. Acuérdense de que el ser humano tiene que repartir sus actividades en tres acciones: negocio, ocio y reposo. Los artesanos ocupan hasta el tiempo de ocio para poder comer; del reposo ya ni hablamos. Invierten su tiempo en lo tradicional, lo construido, lo cuidadoso, lo esmerado, y no obtienen una retribución justa.

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